Son días de celebración, de buscar motivos para estar satisfecho con tu vida. Reuniones de gente que te importa, de sentimientos positivos...
Los busco, pero esta vez no los encuentro.
Me siento vacía e inquieta.
Tengo ganas de llorar.
Despedidas difíciles pero necesarias. Nadie me puede acompañar en este camino. El viaje ahora es largo, tortuoso, sin charla ni una mano que me guíe en la oscuridad.
Solo espero que no tú no te sientas así.
Como siempre hago una mezcla de todo. Escribo sin saber que va a salir. Sale todo desordenado.
Estaría bien que un día me ordenase. Hoy no.
Te echo mucho de menos, lo siento.
Me gustaba compartir contigo, imagino un futuro en el que podamos compartir sin herirnos, es tan improbable, quiero creer que no imposible.
Tengo una pena muy grande. No me deja respirar bien.
No sé qué escribo. No sé si alguien me lee. No sé si quiero que alguien lo haga.
No es fácil. El "no" no es fácil. El "hacer que no" no es fácil.
Odio no poder hacer nada. La impotencia. La apatía. El desánimo. Todo junto me ahoga.
Sé que no y aún así me apetece. Me tapo la cara, no sé si de vergüenza o para no ver; para no ver que no.
No es confusión. Es certeza, duele más.
Y sigo hablando de mí. Como siempre.
Siento que haya salido así.
Todo es tan complicado, somos tan complicados.
Odio el amor por ser amorfo y ambiguo.
A mí también me gustaría estar ahí para guiarte en tu oscuro camino, aunque no te preocupes seguro que siempre estarás acompañado de alguien, que no me cabe duda, te guiará mejor, sin ponerte la zancadilla. Además, si te fijas, te darás cuenta de que hay luces, muchas luces, por el camino que aunque sean tenues, te permitirán continuar. Cuando tus ojos se hagan a su intensidad lo verás todo con claridad y al mirar hacia atrás verás que el camino del que venías no era tan interesante como creías.
lunes, 24 de diciembre de 2012
viernes, 7 de diciembre de 2012
Caída libre
Da miedo. Te abres, te expones y te retraes. Reconforta, te hace más fuerte. Te creces, te reafirmas, te cuestionas.
El miedo es inevitable pero la recompensa es mucho mayor que el esfuerzo.
Compartir es precioso, no sólo porque es un acto de confianza. Compartir te hace crecer, soñar...
Cuando alguien comparte contigo te acerca a su corazón, se funde contigo, te ama.
Es lo más bonito que alguien puede hacer contigo y lo más bonito tú que puedes hacer con alguien.
Si tienes oportunidad, házlo. Te asomarás a un precipicio pero siempre con paracaídas.
miércoles, 18 de julio de 2012
miércoles, 27 de junio de 2012
Esta vez
Pienso en lo fácil que es todo ahora.
Como navegar en un lago con una barca de remos, el esfuerzo siempre tiene la recompensa esperada.
Sopla la brisa, ya nunca en contra.
Eres la fuerza que brota de mis músculos para mover los remos y la que provoca mi sonrisa.
No necesitamos luna llena para guiarnos porque esta noche están nuestros ojos, se unen a través de finas fibras relucientes color dorado nos alumbran y nos permiten elegir a voluntad el camino que tomaremos esta vez.
Por suerte, esta vez no hay prisa. Podemos crear esa conexión cuando nos interese e incluso mantenerla en el tiempo lo que necesitemos.
Esta vez, elegimos el camino que mejor nos parezca. Si nos equivocamos solo tendremos que mirarnos a los ojos y volver atrás.
Eres la fuerza que brota de mis músculos para mover los remos y la que provoca mi sonrisa.
No necesitamos luna llena para guiarnos porque esta noche están nuestros ojos, se unen a través de finas fibras relucientes color dorado nos alumbran y nos permiten elegir a voluntad el camino que tomaremos esta vez.
Por suerte, esta vez no hay prisa. Podemos crear esa conexión cuando nos interese e incluso mantenerla en el tiempo lo que necesitemos.
Esta vez, elegimos el camino que mejor nos parezca. Si nos equivocamos solo tendremos que mirarnos a los ojos y volver atrás.
jueves, 21 de junio de 2012
Te espero
Otra vez.
Acaricio la oscuridad con la mirada.
Ansiosa por verte, aparentando estar calma.
Te espero aquí. Ya sabes.
Acaricio la oscuridad con la mirada.
Ansiosa por verte, aparentando estar calma.
Te espero aquí. Ya sabes.
martes, 5 de junio de 2012
Plof!
El duende saltaba de lado a lado gritando lo que debía hacer. Parecía urgente.
- ¡Estudia, estudia! -decía sin parar de moverse - ¡Tienes que preparártelo! ¡Es esta tarde!
- ¡Ay! ¡déjame! Tengo mis ritmos, es pronto aún.
- ¡Ponte ya! ¡No te dará tiempo como sigas remoloneando! -insistía una y otra vez, revolviendo las sábanas de mi cama y subiendo la persiana.
"Peor que mi madre... ¡Espera! ¿Pero qué? ¡¿Un duende?!"
- ¿Qué... qué eres tú? -no podía dar crédito a lo que veía...¡Un duende!
- Soy Yann -dijo con una sonrisilla.
- ¿Pero tú de dónde sales? ¿Qué haces en mi casa? ¿Y qué haces despertándome para el examen?
Una melodía comenzaba a resonar en mi cabeza.
Apagué el despertador. "Ya es hora".
http://www.goear.com/listen/dcf3b37/interludio-3-nach
- ¡Estudia, estudia! -decía sin parar de moverse - ¡Tienes que preparártelo! ¡Es esta tarde!
- ¡Ay! ¡déjame! Tengo mis ritmos, es pronto aún.
- ¡Ponte ya! ¡No te dará tiempo como sigas remoloneando! -insistía una y otra vez, revolviendo las sábanas de mi cama y subiendo la persiana.
"Peor que mi madre... ¡Espera! ¿Pero qué? ¡¿Un duende?!"
- ¿Qué... qué eres tú? -no podía dar crédito a lo que veía...¡Un duende!
- Soy Yann -dijo con una sonrisilla.
- ¿Pero tú de dónde sales? ¿Qué haces en mi casa? ¿Y qué haces despertándome para el examen?
Una melodía comenzaba a resonar en mi cabeza.
A veces sueñas demasiado,
tanto que lo real no importa,
sientes que los días te transportan
y te sientes solo...
Apagué el despertador. "Ya es hora".
http://www.goear.com/listen/dcf3b37/interludio-3-nach
lunes, 4 de junio de 2012
Aclarando el agua
Momentos en los que reflexionar.
No suelo hacerlo a menudo porque me cuesta llegar a conclusiones, todo son incógnitas. Sin embargo, las sensaciones son claras. A veces ellas nos dicen las cosas que no queremos saber y las enterramos para no afrontar la verdad.
Intuiciones.
En ocasiones nos salvan de cosas, nos protegen. Diría que siempre, pero no. Cuando miras a alguien y sabes que no le gustas, se podría interpretar como una protección o como un duro golpe que te da la parte de tu mente no objetiva.
Aún así, apetece pensar sobre esas intuiciones que forman parte de nuestra mente tanto como las vemos como imposiciones ilógicas.
Hay que fiarse más, aunque parezcan prejuicios. Hay que investigarlas, reflexionarlas, diseccionarlas, y lo más importante hay que desecharlas si no son válidas.
No suelo hacerlo a menudo porque me cuesta llegar a conclusiones, todo son incógnitas. Sin embargo, las sensaciones son claras. A veces ellas nos dicen las cosas que no queremos saber y las enterramos para no afrontar la verdad.
Intuiciones.
En ocasiones nos salvan de cosas, nos protegen. Diría que siempre, pero no. Cuando miras a alguien y sabes que no le gustas, se podría interpretar como una protección o como un duro golpe que te da la parte de tu mente no objetiva.
Aún así, apetece pensar sobre esas intuiciones que forman parte de nuestra mente tanto como las vemos como imposiciones ilógicas.
Hay que fiarse más, aunque parezcan prejuicios. Hay que investigarlas, reflexionarlas, diseccionarlas, y lo más importante hay que desecharlas si no son válidas.
sábado, 2 de junio de 2012
La buscaba. Añoraba sus largas charlas arreglando el mundo, o desarreglándolo. Aprendía de sus palabras, de sus enfados. Siempre le preguntaba y luego disfrutaba del placer de escuchar su voz creando ideas a veces sencillas y a veces tan elaboradas.
Siempre la había buscado. Lo supo en cuanto sus miradas se cruzaron. Al principio, intentó llamar su atención pero no funcionó. No importaba, sabía que tenían algo especial. Llegaría el momento. Un día, cuando no pensaba en impresionarla, fluyó. No sabría determinar quien fue el detonante.
Fue mucho tiempo el que pasó. Sus ojos solo la enfocaban a ella. Sus oídos escuchaban lo importante. Sus manos disfrutaban de lo obvio.
No sé lo que pasó.
Ahora, su mente solo recuerda lo que quiere. Quiere aprender de sus palabras otra vez, de sus enfados. Quiere escuchar su voz...
Siempre la había buscado. Lo supo en cuanto sus miradas se cruzaron. Al principio, intentó llamar su atención pero no funcionó. No importaba, sabía que tenían algo especial. Llegaría el momento. Un día, cuando no pensaba en impresionarla, fluyó. No sabría determinar quien fue el detonante.
Fue mucho tiempo el que pasó. Sus ojos solo la enfocaban a ella. Sus oídos escuchaban lo importante. Sus manos disfrutaban de lo obvio.
No sé lo que pasó.
Ahora, su mente solo recuerda lo que quiere. Quiere aprender de sus palabras otra vez, de sus enfados. Quiere escuchar su voz...
miércoles, 30 de mayo de 2012
Limpieza
Hecho.
He quitado ciertas entradas que no valían para nada y he dejado las que me parece que dicen algo o son curiosas.
Intento retomar esto, otra vez.
Me deseo suerte. xD
Buenas noches
Tumbada en la cama, rodeada de oscuridad. Cuando la calma es tanta que pesa y el respirar parece violento frente al silencio que invade mi habitación.
Estoy tranquila.
Mi sensación es de haber conseguido lo que se espera de mi. Es curioso tener esta sensación en soledad.
Las piernas flexionadas, apoyando los pies, consiguen que se me relaje la espalda. La ropa justa, el pelo suelto.
Nadie me mira y me juzga. Es cómodo.
Vienes a mi mente. Como siempre.
Buenas noches.
El cervatillo
Apareciste en mi vida, sin yo percatarme de tu existencia.
Estabas ahí, en tu tímido rincón, con la cabeza gacha y la coleta alta, pero no llamabas la atención.
Semana tras semana empecé a darme cuenta de que había algo que no cambiaba, eras tú. Estabas encogida en ti misma, con tu media sonrisa y tus parcas palabras.
Al principio solo te veía en contadas ocasiones pero nuestros caminos se empezaron a cruzar, una y otra vez, una y otra vez...
Supongo que notaste en mí algo que solo perciben contadas personas, cercanía, amistad.
Nos empezamos a mirar de otra manera.
Caminamos juntas. Bailamos juntas. Incluso lloramos juntas.
Fuiste mi hombro en el que cobijarme, fuiste mi confesora, mi realidad.
Tus ojos me transmitían comprensión, cariño, pena... ¿Pena?
No entendía la pena de tus ojos, tus silencios, tu distancia. La distancia cada vez era mayor, pero me sonreías.
Tus ojos me intentaban decir algo que yo no quería saber, mientras tus palabras eran más banales por segundos.
Pronto me di cuenta de que no estabas junto a mí, ni lo ibas a estar.
Fue un adiós, paulatino pero repentino, amigable pero agresivo.
Ahora cuando se cruzan nuestras miradas veo el mar abierto y calmo, con sus olas rompiendo la quietud. Me gustaría poder descifrarlas pero intuyo que no obtendré respuestas. Tú eres así, recogida en tus pensamientos, con la cabeza gacha y la coleta alta. Con tus parcas palabras y tu media sonrisa.
Pensé que me querías, pienso que me querías, pienso que me quieres aún.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)