miércoles, 30 de mayo de 2012

Limpieza

Hecho.
He quitado ciertas entradas que no valían para nada y he dejado las que me parece que dicen algo o son curiosas.
Intento retomar esto, otra vez.
Me deseo suerte. xD

Buenas noches


Tumbada en la cama, rodeada de oscuridad. Cuando la calma es tanta que pesa y el respirar parece violento frente al silencio que invade mi habitación. 
Estoy tranquila.
Mi sensación es de haber conseguido lo que se espera de mi. Es curioso tener esta sensación en soledad.
Las piernas flexionadas, apoyando los pies, consiguen que se me relaje la espalda. La ropa justa, el pelo suelto.
Nadie me mira y me juzga. Es cómodo.
Vienes a mi mente. Como siempre.
Buenas noches.

El cervatillo

Apareciste en mi vida, sin yo percatarme de tu existencia.
Estabas ahí, en tu tímido rincón, con la cabeza gacha y la coleta alta, pero no llamabas la atención.
Semana tras semana empecé a darme cuenta de que había algo que no cambiaba, eras tú. Estabas encogida en ti misma, con tu media sonrisa y tus parcas palabras. 
Al principio solo te veía en contadas ocasiones pero nuestros caminos se empezaron a cruzar, una y otra vez, una y otra vez... 
Supongo que notaste en mí algo que solo perciben contadas personas, cercanía, amistad.
Nos empezamos a mirar de otra manera.
Caminamos juntas. Bailamos juntas. Incluso lloramos juntas.
Fuiste mi hombro en el que cobijarme, fuiste mi confesora, mi realidad.
Tus ojos me transmitían comprensión, cariño, pena... ¿Pena?
No entendía la pena de tus ojos, tus silencios, tu distancia. La distancia cada vez era mayor, pero me sonreías.
Tus ojos me intentaban decir algo que yo no quería saber, mientras tus palabras eran más banales por segundos.
Pronto me di cuenta de que no estabas junto a mí, ni lo ibas a estar.
Fue un adiós, paulatino pero repentino, amigable pero agresivo. 
Ahora cuando se cruzan nuestras miradas veo el mar abierto y calmo, con sus olas rompiendo la quietud. Me gustaría poder descifrarlas pero intuyo que no obtendré respuestas. Tú eres así, recogida en tus pensamientos, con la cabeza gacha y la coleta alta. Con tus parcas palabras y tu media sonrisa.
Pensé que me querías, pienso que me querías, pienso que me quieres aún.