Tumbada en la cama, rodeada de oscuridad. Cuando la calma es tanta que pesa y el respirar parece violento frente al silencio que invade mi habitación.
Estoy tranquila.
Mi sensación es de haber conseguido lo que se espera de mi. Es curioso tener esta sensación en soledad.
Las piernas flexionadas, apoyando los pies, consiguen que se me relaje la espalda. La ropa justa, el pelo suelto.
Nadie me mira y me juzga. Es cómodo.
Vienes a mi mente. Como siempre.
Buenas noches.
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