Tener sueño es algo positivo para la creación literaria pero también he leído que escribir es un buen remedio contra el insomnio. Lo cual me deja en un dilema. ¿Aguantar con sueño para escribir o escribir para conciliarlo?
He de señalar que desde mi experiencia personal, ni lo uno, ni lo otro.
Si escribo con sueño lo paso mal, tengo sueño, quiero dormir no escribir.
Si escribo para dormir porque no tengo sueño, me quedo escribiendo, y además aún peor que de constumbre, ya que no son horas.
Hoy tengo sueño pero no ánimos para dormir y tengo ideas pero no lo suficientemente buenas para plasmarlas, ni habilidad para ello.
Llevo horas dudando entre leer, dormir, chatear, llorar...
Es hora de dormir, espero soñar.