Pienso en lo fácil que es todo ahora.
Como navegar en un lago con una barca de remos, el esfuerzo siempre tiene la recompensa esperada.
Sopla la brisa, ya nunca en contra.
Eres la fuerza que brota de mis músculos para mover los remos y la que provoca mi sonrisa.
No necesitamos luna llena para guiarnos porque esta noche están nuestros ojos, se unen a través de finas fibras relucientes color dorado nos alumbran y nos permiten elegir a voluntad el camino que tomaremos esta vez.
Por suerte, esta vez no hay prisa. Podemos crear esa conexión cuando nos interese e incluso mantenerla en el tiempo lo que necesitemos.
Esta vez, elegimos el camino que mejor nos parezca. Si nos equivocamos solo tendremos que mirarnos a los ojos y volver atrás.
miércoles, 27 de junio de 2012
jueves, 21 de junio de 2012
Te espero
Otra vez.
Acaricio la oscuridad con la mirada.
Ansiosa por verte, aparentando estar calma.
Te espero aquí. Ya sabes.
Acaricio la oscuridad con la mirada.
Ansiosa por verte, aparentando estar calma.
Te espero aquí. Ya sabes.
martes, 5 de junio de 2012
Plof!
El duende saltaba de lado a lado gritando lo que debía hacer. Parecía urgente.
- ¡Estudia, estudia! -decía sin parar de moverse - ¡Tienes que preparártelo! ¡Es esta tarde!
- ¡Ay! ¡déjame! Tengo mis ritmos, es pronto aún.
- ¡Ponte ya! ¡No te dará tiempo como sigas remoloneando! -insistía una y otra vez, revolviendo las sábanas de mi cama y subiendo la persiana.
"Peor que mi madre... ¡Espera! ¿Pero qué? ¡¿Un duende?!"
- ¿Qué... qué eres tú? -no podía dar crédito a lo que veía...¡Un duende!
- Soy Yann -dijo con una sonrisilla.
- ¿Pero tú de dónde sales? ¿Qué haces en mi casa? ¿Y qué haces despertándome para el examen?
Una melodía comenzaba a resonar en mi cabeza.
Apagué el despertador. "Ya es hora".
http://www.goear.com/listen/dcf3b37/interludio-3-nach
- ¡Estudia, estudia! -decía sin parar de moverse - ¡Tienes que preparártelo! ¡Es esta tarde!
- ¡Ay! ¡déjame! Tengo mis ritmos, es pronto aún.
- ¡Ponte ya! ¡No te dará tiempo como sigas remoloneando! -insistía una y otra vez, revolviendo las sábanas de mi cama y subiendo la persiana.
"Peor que mi madre... ¡Espera! ¿Pero qué? ¡¿Un duende?!"
- ¿Qué... qué eres tú? -no podía dar crédito a lo que veía...¡Un duende!
- Soy Yann -dijo con una sonrisilla.
- ¿Pero tú de dónde sales? ¿Qué haces en mi casa? ¿Y qué haces despertándome para el examen?
Una melodía comenzaba a resonar en mi cabeza.
A veces sueñas demasiado,
tanto que lo real no importa,
sientes que los días te transportan
y te sientes solo...
Apagué el despertador. "Ya es hora".
http://www.goear.com/listen/dcf3b37/interludio-3-nach
lunes, 4 de junio de 2012
Aclarando el agua
Momentos en los que reflexionar.
No suelo hacerlo a menudo porque me cuesta llegar a conclusiones, todo son incógnitas. Sin embargo, las sensaciones son claras. A veces ellas nos dicen las cosas que no queremos saber y las enterramos para no afrontar la verdad.
Intuiciones.
En ocasiones nos salvan de cosas, nos protegen. Diría que siempre, pero no. Cuando miras a alguien y sabes que no le gustas, se podría interpretar como una protección o como un duro golpe que te da la parte de tu mente no objetiva.
Aún así, apetece pensar sobre esas intuiciones que forman parte de nuestra mente tanto como las vemos como imposiciones ilógicas.
Hay que fiarse más, aunque parezcan prejuicios. Hay que investigarlas, reflexionarlas, diseccionarlas, y lo más importante hay que desecharlas si no son válidas.
No suelo hacerlo a menudo porque me cuesta llegar a conclusiones, todo son incógnitas. Sin embargo, las sensaciones son claras. A veces ellas nos dicen las cosas que no queremos saber y las enterramos para no afrontar la verdad.
Intuiciones.
En ocasiones nos salvan de cosas, nos protegen. Diría que siempre, pero no. Cuando miras a alguien y sabes que no le gustas, se podría interpretar como una protección o como un duro golpe que te da la parte de tu mente no objetiva.
Aún así, apetece pensar sobre esas intuiciones que forman parte de nuestra mente tanto como las vemos como imposiciones ilógicas.
Hay que fiarse más, aunque parezcan prejuicios. Hay que investigarlas, reflexionarlas, diseccionarlas, y lo más importante hay que desecharlas si no son válidas.
sábado, 2 de junio de 2012
La buscaba. Añoraba sus largas charlas arreglando el mundo, o desarreglándolo. Aprendía de sus palabras, de sus enfados. Siempre le preguntaba y luego disfrutaba del placer de escuchar su voz creando ideas a veces sencillas y a veces tan elaboradas.
Siempre la había buscado. Lo supo en cuanto sus miradas se cruzaron. Al principio, intentó llamar su atención pero no funcionó. No importaba, sabía que tenían algo especial. Llegaría el momento. Un día, cuando no pensaba en impresionarla, fluyó. No sabría determinar quien fue el detonante.
Fue mucho tiempo el que pasó. Sus ojos solo la enfocaban a ella. Sus oídos escuchaban lo importante. Sus manos disfrutaban de lo obvio.
No sé lo que pasó.
Ahora, su mente solo recuerda lo que quiere. Quiere aprender de sus palabras otra vez, de sus enfados. Quiere escuchar su voz...
Siempre la había buscado. Lo supo en cuanto sus miradas se cruzaron. Al principio, intentó llamar su atención pero no funcionó. No importaba, sabía que tenían algo especial. Llegaría el momento. Un día, cuando no pensaba en impresionarla, fluyó. No sabría determinar quien fue el detonante.
Fue mucho tiempo el que pasó. Sus ojos solo la enfocaban a ella. Sus oídos escuchaban lo importante. Sus manos disfrutaban de lo obvio.
No sé lo que pasó.
Ahora, su mente solo recuerda lo que quiere. Quiere aprender de sus palabras otra vez, de sus enfados. Quiere escuchar su voz...
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